Las últimas décadas han visto surgir nuevas formas de Intervención Social que tratan de escapar a los modos hegemónicos en que se han venido ejerciendo y aún se ejercen profesiones tales como el Trabajo Social o la Educación Social. Frente a las formas dominantes que hacen de la Intervención Social un mecanismo de control parapolicial de los sectores desfavorecidos y, por ende, de reproducción del orden social, con las desigualdades estructurales que le son propias, la Intervención Social Crítica pone el acento en la potencia transformadora, así como en la agencia autónoma de los sectores oprimidos.

Estas nuevas formas, sin duda, no surgen de la nada, sino que son herederas de una larga historia que hunde sus raíces en multitud de prácticas de apoyo mutuo y cooperación creativa desplegadas desde abajo. En definitiva, la Intervención Social Crítica no es otra cosa que una extensión al interior de lo social de las luchas de quienes en nuestras sociedades sufren pobreza y explotación. La Fábrica de lo Social pretende trabajar en la consolidación de estas nuevas formas de Intervención Social, por un lado, rastreando las prácticas a partir de las cuales la gente ha resistido a la dominación, y, por otro, fomentando su aplicación en el ámbito práctico y profesional.